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27.2.09

[Salarrué] El cuento de la gran enamorada con dolor diumbligo

PUESIESQUE Chepete la conoció cuando iba al colegio con una criada sapurru-ca y tenía unos escarpines con petatío de colores; un raspón en la chimpina-ya; nagüita salmón; un cinchito charolero eviyeplata, gargantiya con medayi-ta e la virgen; su hoyito en la barba; unos dientiyos conchanácar; naricitas puntudas; pestañas de niño dios; ojitos de huishte verde; cejitas de cientopié; cepíyo tijeriado a la moda y peineta de arcuiris. Por detrás una trencita con mariposa de listón y en los cachetiyos chapudos unos comenances bien sumidos y sonrisosos, y Chepete dijo; "¡Ij, que cipotiya más arrechita!" y se jué al común de su casa y se puso a pensar eneya. "[Qué linda y va con criada!" pensó primero. Y diay pensó: "Siá de yamar nombre de mujer y es la pura mar y sus arenas". Y después pensó: "Si no yevara trenzas sería bien colochita y asaber si son rosados los calzones" y por último pensó: "Onde la mire otragüelta mescondo detrás diuna palmera". Y salió, y se jué onde Chi-noco y le dijo: "¡Vieras, baboso, he visto una cipotiya qués la pura bana-nasplit!" "¿Onde?" le preguntó Chinoco. "Iba en un andén" le dijo Chepete "con una criada sapurruca nalgona y dando pasitos de vidrio y simas me mira y menamoré deya quiasta e lumbligo miastado doliendo y cuando miacuerdo me chivan las tripas, ¡oi! le dijo "¿oyiste?" "Sí" le dijo Chinoco y se quedó pensativo dimportancia porque estaban platicando diamores. "¿Y ahora quiago?" le preguntó Chepete. "Perate" le dijo Chinoco y se siguió seriando y diay dijo: "Venite" y jueron y en un zaguancito oscuro le dijo a Chepete: "¿Cómo decís que se yama?" "¡Asaber!" le dijo Chepete. "Entonces hay que veriguarlo y después te vuá aconsejar" le dijo. Y Chepete dijo que güeno y se separaron con cita para las ocho. Y se jué Chepete y aya diandar dando güel-tas en el mercado, vio al fin a la criada sapurruca questaba comprando chacalines y agarró valor y Habló y le dijo: "Mixá: ¿cómo se yama la niña que cuidas?" Y la sapa nalgona lo miró asustada y le dijo: "Síes varoncito, es que como siempre luando engüelto..." "¡Achís!" le dijo más asustado Chepete, "¿Cómo va ser varoncito, siendo que no le he visto la trenzota, tamaños co-menances, gargantiya y andado chiquiador?" "¡Agüen!" le dijo la nalgona "yo creiba quiablaba del que yo chineyo; esa que dice usté es la hermanita del niño Betío". "¡Sí!" le dijo contento Chepete "¿y cómo se yama?" "Su gracia es Tere" le dijo la nalgona y siguió comprando chacalines. Entonce se jué Chepete onde lostaba aguardando Chinoco y le dijo: "¡Ya verigüé, ya vengué, baboso!" "¿Cómo se yama?" le dijo Chinoco. "Se yama Sugracia Ester" le dijo. "¡Qué nombre tan catrincito!" le dijo Chinoco "¡ya casi casi mena-morodella yo tampoco!" "¡No fregués!" le dijo Chepete, "¡Yo la vi primero!" y Chinoco le dijo: "No, siyo te vuá cachetiar solamente, para que perdás miedo y sepas como inamorarla", Y diay le dijo: "Lo primero que siace en estos casos es dar tres suspiros, coger valotudencia y mandarle un papel". "Agarraré, se lo mandaré" dijo serioso Chepete. "¡Chóquela!" le dijo Chinoco y lialargó las cinco repúblicas. "¡Chóquela!" le contestó Chepete y se retiraron con cita por tres días con sus tres noches.
Y cuando yera el día e la cita, se incontraron en el zaguán misterioso y le dijo Chinoco a Chepete: "¿Quiúbolis cartimpioris coquis?" Pero Chepete no le contestaba bien cabijabundo y meditabajo, y entonce Chinoco le preguntó: "¿Qué te tiró cuetíos, vos?" "¡Cabsa tuya!" le dijo Chepete "me dijiste que le mandara un papel y se lo mandé con la criada, pagándole un rial y entonce me lo mandó de güelta diciendo que me lo reviraba contra y que no me mandaba lija porque no tenía pisto". "Y qué le deciyas en el papel?" le preguntó Chinoco. "¡Yo nada!" le dijo Chepete, "como me dijiste que había que mandarle un papel, le mandé un buen pedazo de papel de diario". "A la Merme-lado Singapur!" le dijo Chinoco "¡te resbalaste en la merlusa!" y se jajayó y siacabuche.

Fuente: Cuentos de Cipotes, Salarrué

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